Marisa fue un ser humano especial y unico por su autenticidad, su dulzura , su invariable generosidad material y espiritual por la gente, que hacia propios los problemas de los demas con gran sinceridad, sensibilidad y amor. Su sencillez, su gracia, su simpatia y su contagiosa alegria, estaba equilibrada con una gran belleza espiritual y fisica, notoria y transparente.Era una criatura verdaderamente hermosa. Todos los que la conocian quedaban gratamente impresionados con esa magica e innata facilidad para cautivar la atencion, la fascinacion y el amor de los niños, quizas como un don divino por su falta de hijos. Hoy muchos "sobrinos" , los hijos de nuestros amigos, son un bello legado de quienes la llamaban “Tia Tatis”, “Tatinga”, “Marisopa”, " Maripasta", “Mamidrina”, o “Pretty-Girl” y quienes por siempre seguiran siendo nuestros sobrinos . Siempre sus familias, fueron nuestras familias y esa union seguira indefinidamente, como eran sus deseos. Ella fue mi adoracion y la motivacion de todos nuestros logros personales y profesionales, los cuales disfrutamos juntos en nuestra pequeña familia conformada por ella, su madre y yo, hasta la partida de las dos. Fui intensamente feliz en mi hogar y en su compañia. Su belleza y su dulzura me cautivaron desde el dia que la vi por primera vez, un 4 de Septiembre de hace 35 años (1976). La ame plena y profundamente. Estuve siempre enamorado de ella y asi lo decia con gracia y picardia . Nuestro amor fue hermoso, reciproco y eterno. Gracias Dios, por haberme premiado con ese tesoro, que ha sido y sera lo mas importante en mi vida... Gracias , mi amor, por haberme hecho tan feliz; que Dios te tenga en la Gloria y al lado de tu madre. ...Esperame en el cielo, estare a tu lado eternamente... Eduardo